Las enfermedades Reumáticas como problema de salud pública en México

Las enfermedades Reumáticas como problema de salud pública en México

En México, alrededor del 50% de la población no tiene acceso a instituciones de seguridad pública como Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). (http://www.inegi.org.mx/)

En México, se calcula que hay 55 millones de habitantes (46.2%) de la población vive en situación de pobreza, es decir, reciben menos de $2,542.00 pesos Mexicanos al Mes a nivel urbano ($134 US dollars) y en el campo $1,614 pesos al mes ($85 US dollars) además de tener al menos 1 carencia social en: educación, salud, seguridad social, vivienda, servicios básicos de alimentación. Y 11.4 millones de habitantes (9.5% de la población) viven en condiciones de pobreza extrema, es decir reciben en promedio menos de $1,242 pesos Mexicanos al mes a nivel urbano ($65 US dollars) y $868 pesos Mexicanos a nivel rural, ($45 US dollars) + 3 o más carencias sociales.

El estado de Puebla es uno de los estados con mayor pobreza en el país, 64% vive en situación de pobreza, es decir casi 4 millones de personas y 16.2% es decir 991,000 habitantes viven en situación de pobreza extrema. http://www.coneval.org.mx/Medicion/MP/Paginas/Pobreza_2014.aspx

Prácticamente el 50% de la población no tiene acceso a servicios de salud de instituciones de seguridad social, esta situación es más grave para los campesinos indígenas de las zonas rurales. El gobierno implementó el “Seguro Popular” para esta población, sin embargo no cuenta en el cuadro básico con los medicamentos necesarios para tratar la mayoría de las enfermedades reumáticas  y son muy pocos los reumatólogos e insuficientes para tratar esta población. El paciente con una enfermedad reumática crónica vive con dolor y discapacidad, no puede trabajar ni ir a la escuela, se deprime, depende muchas veces de sus familiares para sus actividades de la vida diaria, dejan de trabajar lo que lleva a mayor pobreza y menor posibilidad de tener atención médica y recibir un tratamiento oportuno y adecuado.

 

 

Aviso importante:
La información contenida en este artículo es de carácter informativo y no debe considerarse como un diagnóstico, consejo médico o tratamiento profesional. Fundación Maritere no se hace responsable del uso que se le dé a esta información. Se recomienda a los lectores acudir con un médico o especialista de la salud para una evaluación y tratamiento adecuados a su situación particular.

Porfirio

“Llegué con dolor crónico y muchas limitaciones, pero en Fundación Maritere encontré un equipo comprometido que me brindó atención especializada y apoyo continuo. Gracias a los tratamientos y medicamentos que me han proporcionado, he podido encontrar una esperanza.”

Steffy

 “Hola soy Steffy paciente de la Fundación Maritere, diagnosticada con lupus desde hace 18 años, y desde entonces ha sido una lucha diaria. Hay días buenos y días difíciles, con dolor cansancio y momentos de desánimo. Cuando recibí la noticia me costó asimilarlo y supe que necesitaba apoyo. En Fundación Maritere encontré comprensión, ayuda y un espacio donde no estoy sola en el camino 

“Vivir con lupus no es fácil, cuando me diagnosticaron, fue un impacto enorme y pasé por momentos muy difíciles, perdí mi trabajo, mi autoestima se vino abajo y caí  en depresión. En Fundación  Maritere encontré el apoyo que necesitaba: tratamiento médico, acompañamiento emocional y, sobre todo, un espacio donde me sentí comprendida. Gracias a ellos, hoy sé que no estoy sola en esta lucha.

Marisela

“Tengo artritis reumatoide y desde que vengo a Fundación  Maritere he recibido un tratamiento que realmente me ha ayudado. Aquí  cuentan con especialistas y apoyo para quienes no tenemos los recursos necesarios, llegue por recomendación , y hoy se  que fue la mejor decisión que pude tomar”

Luisa

“Cuando me diagnosticaron poliomielitis, no podía  costear mi tratamiento. Me enteré de la Fundación  Maritere y decidí  acudir. Desde el primer día, me brindaron todo el apoyo: consultas, diagnóstico y, lo más importante, los medicamentos que necesito. Mi tratamiento es costoso, pero aquí ­ me han ayudado al 100%. Estoy muy agradecida porque, gracias a la Fundación, he podido seguir adelante con mi tratamiento sin preocuparme por los costos».